Mezclas

Las sustancias interactúan entre sí. Sus efectos pueden aumentar, disminuir o contrarrestarse, o puede que aparezcan efectos nuevos. Esto supone un riesgo añadido y no siempre predecible.

Cuando bebes, posiblemente sea más fácil que fumes o que fumes más. La resaca y el daño para tu salud serán mayores.

Aumentas el riesgo de tener una bajada de tensión, mareos, náuseas...

El estómago y el hígado sufren más, por lo que la resaca también es peor.

Tienen efectos contrapuestos. Necesitas consumir mayores cantidades para sentir el mismo efecto. Multiplicas los riesgos para tu salud y tiras el dinero. ¡Ojo! El tiempo para notar los efectos de las anfetaminas tornadas por vía oral puede aumentar hasta más de una hora.

Disminuye el efecto de medicamentos como los antibióticos. Aumenta los efectos de algunos medicamentos, así como la posibilidad de aparición de reacciones adversas (somnolencia, falta de concentración, irritación gastrointestinal...) El hígado es el órgano que más se daña con estas mezclas.

Las dos sustancias crean en el organismo una tercera nueva (el cocaetileno). La toxicidad conjunta de las 3 sustancias tiene un fuerte impacto sobre el hígado, el corazón y el cerebro, aumentando por ejemplo el riesgo de derrame cerebral.

El efecto de un porro (tabaco con hachís o con marihuana) es más tóxico para las vías respiratorias que un cigarrillo.